miércoles, 6 de junio de 2012

PANAMÁ VS. SINGAPUR


 
por:
Akeem Rodríguez
Alma Miranda
Laurens Cal
Lineth Sánchez
María Pereira

 Desde hace un par de años se viene escuchando la comparación de Panamá con Singapur, inclusive han denominado a Panamá como “La Singapur de América Central”, este es el caso del artículo publicado en The Economist.

Si bien es cierto que ambos países presentan similitudes como su tamaño, la situación geográfica privilegiada, grandes rascacielos, una gran cantidad de puertos y una economía abierta, aún está muy lejos de alcanzarlo, tal y como lo demuestra la comparación realizada por FMI el Índice Global de Competitividad del Foro Económico Mundial, Singapuor ocupa la segunda posición mientras que Panamá la número 49 y en todos los puntos analizados Panamá está por debajo de Singapur.

Panamá cuenta con una tasa de crecimiento envidiable, grandes industrias del área de seguros, finanzas y legal se han desarrollado dentro de nuestro país; la zona de libre comercio en Colón y Panamá Pacífico, ha atraído a empresas multinacionales como Procter & Gamble, Caterpillar, Data Center, 3M, entre otros. El crecimiento económico de Panamá se debe en gran medida a los ingresos obtenidos por el paso de las embarcaciones a través del Canal pero ¿Qué sucedería si perdiera su autonomía como ha sucedido con muchas instituciones como la Corte Suprema de Justicia?  ¿A dónde irían esos ingresos? El presidente Martinelli, no está ayudando a la imagen internacional del país pues las dudas sobre el estado de derecho y las propuesta para lograr sus objetivos políticos los está anteponiendo a la ejecución de acciones para el empuje que requiere el país aprovechando el buen momento económico por el que está pasando. Adicionalmente, los aranceles de importación de Panamá se encuentran entre los más bajos de América Latina, y el país ha recibido inversión extranjera directa por valor de casi 9% del PIB. Sin embargo, Singapur gracias a la reestructuración de sus leyes políticas y de los planes educativos es 5 veces más rico en concepto ingreso per cápita, más seguro y limpio.

Aunque el gobierno ha comenzado un plan de inversiones, centrándose en las escuelas, hospitales, alcantarillado, carreteras y un metro para la capital congestionada, las pensiones para los pobres y una beca universal para ayudar a reducir la desigualdad, esto no se está reflejando en la realidad que afronta el país, los beneficios deben ser tangibles para los ciudadanos.

Como bien se sabe, la educación ha sido un problema entre las economías mundiales, particularmente los países emergentes como Singapur y Corea. Por lo cual si el país aspira a llegar a ser considerado el Singapur de América Latina y no el próximo México como hacen referencia en el artículo debemos enfocarnos en el problema educativo. El gobierno debe garantizar que la educación sea de calidad y así al contar con una mejor preparación, los profesionales panameños podrán  optar por los diferentes cargos que las nuevas empresas, a establecerse en el país, ofrezcan y por otro lado éstas se sentirán más seguras al invertir pues encontrarán en el país personal local capacitado.

Otro punto importante que el gobierno panameño debe considerar es el minimizar los actos de corrupción, los ingresos obtenidos por el país deben distribuirse de forma que se beneficie al pueblo y no hacer al rico más rico y al pobre más pobre. Como el presidente Martinelly indicó "copiamos mucho de Singapur y tenemos que copiar más" se deben copiar los buenos ejemplos, como disminución de la corrupción.

Si bien es cierto que deseamos convertirnos en un país de primer mundo tenemos que enfocarnos en las cosas de mayor relevancia necesarias país para un mayor crecimiento, debemos encontrar la fórmula de mejorar los aspectos negativos de nuestro país y tratar de convertirnos en un mejor país en un corto periodo de tiempo. Debemos comenzar a entender que respetar y apoyar las instituciones tanto nacionales como internacionales, gobernar con transparencia y responsabilidad, son piezas fundamentales que rigen la evolución de una nación.

Panamá: infraestructura sin cultura


Luis Felipe Barriga A.
Jenniree Barbera
Evelyn Suarez
Orlando Prescott
Norma Cerrud


Un proverbio reza: “lo importante no es la cantidad sino la calidad”; la analogía bien podría aplicarse al crecimiento económico acelerado que ha tenido Panamá, con mucha infraestructura sin verdadero cambio cultural. Al comparar a Singapur con Panamá vemos que los modelos económicos son símiles en: ingresos provenientes de puertos, centro bancario eficiente y economía abierta, pero si nos metemos en el atolladero del asunto vemos que contrastar a Panamá con Singapur es como decir que la “magnesia y el magnesio” son lo mismo.
La falta de mano de obra calificada, escasez de educación con estándares de excelencia,  corrupción política y el caos de la ciudad, le están arrancando a los panameños el sueño de vivir realmente en Singapur. Para que Panamá parezca Singapur, primero se debe  invertir en educación e inyectar dinero a la producción local, con esto se ayudaría a disminuir la marcada diferencia de clases, donde los pobres pierden poder adquisitivo debido a que no tienen capacidad de inversión y los ricos son más fuertes porque tienen capacidad para introducir capital.
A pesar de esta realidad hay iniciativas que llevan a los panameños hasta Singapur sin tomar un avión; la expansión del canal de Panamá, el Metro, el reordenamiento vial y Panamá Pacífico son algunas de ellas. Mencionamos a Panamá Pacífico porque es la sinergia perfecta entre gobierno y empresa privada, en donde se crean incentivos fiscales para que compañías se  trasladen a esta zona, y así, crear nuevas plazas laborales y colocar un centro industrial  fuera de la ciudad.  Con esto, estamos seguros que a Panamá le falta mucho para llegar a ser igual a Singapur pero sabemos que ganas no le faltan.  

Panamá, lo bueno y lo malo


Edwin De Sedas
Delany Moreno
Joel Bethancourt
Anaelisa Vanhoorde


Es increíble ver como la economía del país esta creciendo al pasar de los años, gracias a la actividad económica que se desarrolla en él, uno de los más importantes es el canal de Panamá que cada año tiene una demanda mas grande, gracias a esto hoy se desarrolla la ampliación con el objetivo de cumplir con la demanda y ofrecer el servicio aquellos barcos que por su tamaño no han podido cruzar. Igualmente se encuentra la zona libre de Colón, donde muchas empresas despliegan su economía.  No podemos dejar de mencionar  el sector bancario que tenemos en nuestro país, otro sector importante, es el de la construcción, donde cada día se construyen infraestructuras de tercer mundo.
Actualmente el gobierno trabaja en la construcción del metro, mejoras de carreteras, escuelas, hospitales, entre otros, dando así al país la oportunidad de crecer aun más, ya que los extranjeros ven a Panamá como la ciudad ideal para hacer turismo y en muchos casos una opción para vivir, de igual forma, los inversionistas ven un lugar para establecer sus empresas y beneficiarse del desarrollo del país.
Todos estos sucesos llevan a comparar a Panamá con muchos países entre ellos Singapur, no por su riqueza, si no por como se ha venido desarrollando su economía en los últimos años.
Pero tantas cosas buenas se ven empañadas cuando internamente vemos que por más que se ha invertido en la educación, no ha dado los frutos esperados, llevando ésto a las empresas a contratar mano de obra extranjera y dejando al país con un alto porcentaje de empleo informal, dejando a la gran mayoría de la población panameña sin poder suplir los gastos de la canasta básica por el alto costo que mantienen los productos.  Influyendo también el grado de corrupción que mantiene el país, confirmado por grandes organizaciones como Transparencia Internacional.
Pero a medida que estos acontecimientos negativos vayan desapareciendo y tengamos un país libre de un gobierno deshonesto podremos llegar a ser comparados con cualquier país del mundo, pero esta vez por las cosas buenas que hemos podido lograr.